Déjame volar

Déjame volar explora la naturaleza efímera de la vida a través de los objetos materiales y las personas cercanas a su entorno. Utilizando semillas de diente de león como metáfora de la vida, Catá las adhiere cuidadosamente a diversos objetos y superficies, simbolizando la fragilidad y transitoriedad de la existencia.

El proyecto reflexiona sobre nuestra condición efímera, comparándonos con el viento que sopla y desaparece, dejando tras de sí una huella, una semilla, un rastro de vida que perdura en la memoria. Este acto de adherir semillas de diente de león a los objetos es un esfuerzo por mantener vivos los recuerdos y, al mismo tiempo, aceptar su inevitable desaparición.

Déjame volar

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