Ni conmigo ni sin mí, II

Ni conmigo ni sin mÍ, II.

Esta obra nace de una acción performática realizada junto a mi ex pareja, en la que ambos nos cosimos las manos entre sí como gesto simbólico para hablar de las tensiones que atraviesan el amor. La unión física, frágil y dolorosa, se convierte en metáfora del vínculo afectivo: aquello que une y a la vez hiere, que sostiene pero también limita.

Los hilos atraviesan la piel como lo hacen ciertas relaciones: marcando, tensando, dejando huella. La acción se sitúa en ese espacio ambiguo entre el cuidado y el daño, entre el deseo de permanecer y la necesidad de separarse. Amor y dolor conviven, se confunden, se entrelazan.

La pieza se completa con un vídeo performático en el que ambos deshacemos lentamente esos hilos, liberando nuestras manos para volver a juntarlas después, ya sin ataduras. Un gesto que no habla de ruptura, sino de transformación: de cómo es posible reencontrarse desde otro lugar, sin la carga de las tensiones que una vez nos unieron.

Una obra sobre los vínculos, la memoria del cuerpo y la posibilidad de soltar sin borrar lo vivido.