Pintura

Escultura

Trabajo el paisaje como un territorio emocional, no como un lugar concreto, sino como la huella que permanece en la memoria. Las imágenes aparecen fragmentadas, suspendidas entre lo que se recuerda y lo que se desvanece.

Me interesa el proceso, las capas y los silencios que deja la materia. La pintura se convierte así en un espacio de atención y escucha, donde el tiempo se detiene y la imagen queda abierta, sin imponerse.