La vida tras la ventana
Durante las semanas de confinamiento por el estado de alarma debido al COVID-19, la ventana de Catá se convirtió en un portal hacia un mundo suspendido entre el interior y el exterior. Inspirado por la incertidumbre y la esperanza que surgían en aquellos días, inició un proyecto fotográfico que captura la esencia de los sueños que aguardaban afuera.
Cada día, lanzaba semillas de diente de león al viento desde su ventana en Viveiro. Observaba cómo estas semillas, delicadas y etéreas, flotaban en el aire. Este trabajo no solo es un reflejo de su experiencia personal durante el confinamiento, sino también una invitación a reflexionar sobre la naturaleza de los sueños y la fuerza interior que nos impulsa a perseguirlos.










